Por la laicidad de la educación y en defensa de la Filosofía

El anteproyecto de LOMCE del ministro Wert no sólo satisface las exigencias más extremistas de la Conferencia Episcopal, haciendo que la asignatura de Religión compute para la nota media y pueda forzar a la repetición de curso. El anteproyecto de ley:

  1. Elimina la obligatoriedad de la asignatura de Filosofía en cuarto de la ESO, donde la nueva asignatura de Filosofía quedará como optativa entre otras 10 posibles, condicionada a la oferta de los centros docentes y a lo que disponga cada Administración local.

  2. Elimina Educación para la Ciudadanía y Educación Ético-Cívica, para introducir a partir de 1º de la ESO una asignatura de educación en valores como alternativa a la asignatura de Religión.

  3. En segundo de bachillerato, Historia de la Filosofía se convierte en asignatura optativa, en competencia con otras, para la menospreciada modalidad de Humanidades, quedando condicionada a la oferta de los centros docentes y a lo que disponga cada Administración local.

El anteproyecto de esta llamada Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa supone una apuesta por el oscurantismo más reaccionario. En su visión ideológica de los estudiantes no como personas sino como futuros empresarios o trabajadores en potencia destinados a la explotación laboral y a la alienación moral e intelectual, esta ley trata de marginar la Filosofía, despojando a las personas de las herramientas liberadoras que nos han dado 25 siglos de pensamiento y de crítica filosófica.

Dos años de maduración política (aniversario del 15M)

Segundo aniversario del 15M. ¿Qué es lo que nos queda de aquel acontecimiento? ¿Dejó el 15M alguna herencia viva que debamos celebrar? Una y otra vez he oido en la calle a activistas decir una cosa y la contraria, en privado y en público, en la calle o en los blogs, en los estados de euforia y en los momentos de pesimismo. Parece que no tengamos claro cómo encajar ese acontecimiento que estalló hace dos años, y en consecuencia, nuestra valoración del mismo depende de si nos avergonzamos o no de todo lo que sucedió allí, cuando éramos dos años más ingenuos. Reclamar que haya algo vivo que viene desde el 15M, significará dignificar aquella experiencia como un paso necesario que dimos en nuestro proceso de maduración política. Leer el resto de esta entrada »

El principio de cohesión como síntoma

En IULV-CA estamos de proceso asambleario, y quisiera dejar de lado por un momento los documentos, los estatutos y las enmiendas para compartir una reflexión sobre el presente de las organizaciones de izquierda y el nuevo espíritu que debemos fomentar, cuando nuestro objetivo inmediato es el crecimiento organizativo y la toma de las instituciones políticas, que no debemos confundir con la toma del poder (el poder es siempre poder de clase, y aunque se ejerza por medio de las instituciones, se ejerce desde la sociedad organizada).

Es muy notable la preocupación por el crecimiento cohesionado de las organizaciones de izquierda en estos años de intensificación de la lucha de clases. El temor a que las organizaciones crezcan de manera incontrolada, sin formar adecuadamente a la nueva militancia, sin recogerla en la herramienta que es la organización, con sus procedimientos, sus normas y sus saberes. Ahora bien, esta preocupación por algo que aún está por venir (el crecimiento de estas organizaciones no está siendo tan espectacular, con la que está cayendo) es más que nada sintomática de la inseguridad de las fuerzas de izquierda en su propio discurso y en sus propias capacidades organizativas. Leer el resto de esta entrada »

Las lágrimas de Foucault

Cuenta François Dosse en su excelente Historia del estructuralismo que, en 1953, Foucault lloró al conocer la noticia de la muerte de Stalin. ¿Cómo sucedió que toda una generación criada en el estalinismo iba a soltar amarras pronto, para engendrar una nueva moda cultural ambigua respecto del marxismo y abierta a la postmodernidad? ¿Cómo perdió el Partido Comunista Francés aquella relación privilegiada con los intelectuales jóvenes, que más tarde se iban a apartar de sus filas o iban a independizarse políticamente para convertirse en intelectuales sin partido (muchos de ellos comprometiéndose con el mayo del 68)? En un momento como el actual, es importantísimo plantearse cómo la izquierda pudo hacer militar en sus filas a una cantidad importante de intelectuales, a los que más tarde perdió. Leer el resto de esta entrada »

Introducción al marxismo

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Actualmente, estoy revisando y reescribiendo el borrador de mi último proyecto: una introducción al marxismo que recogerá algunos de los materiales en que he trabajado en los últimos tiempos. Mi propósito es escribir un texto breve, no dogmático, legible y explicativo. No intento sólo exponer los conceptos elementales, sino hilar un discurso comprensible y razonable, planteando la vigencia del socialismo marxista, y su centralidad para construir una alternativa anticapitalista.
A continuación, el índice provisional de mi trabajo. Se agradecerá que llaméis la atención sobre cualquier tema que echéis en falta, aunque aviso de que me propuse tratar la cuestión en 50 páginas y ya las he sobrepasado levemente. Leer el resto de esta entrada »

Algunas notas sobre lucha de clases y el problema de la determinación económica

Para Marx, la lucha de clases es el motor de la historia y su superación concluiría con el establecimiento de la sociedad comunista (que es una sociedad sin clases y sin Estado). Como dice Engels,

Fue precisamente Marx quien por primera vez descubrió la gran ley motriz de la historia, la ley de acuerdo con la cual todas las luchas históricas, ocurran en el terreno político, religioso, filosófico o también ideológico, no son, en realidad, más que la expresión más o menos clara de luchas de clases sociales, y que la existencia y, por tanto también, las colisiones de estas clases están a su vez condicionadas por el grado de desarrollo de su situación económica, por el modo de su producción y de su cambio, condicionado por ésta.1

Marx no fue, por otro lado, el descubridor exclusivo de estas luchas de clases. Muchos otros pensadores no marxistas habían constatado ya la obviedad de los antagonismos de clase. Como Marx señala en una carta a Joseph Weydemeyer de 5 de marzo de 1852, su verdadera aportación fue triple: Leer el resto de esta entrada »

Filosofía y tartas de barro

La filosofía nos genera amor-odio porque deja patente el problema de la “ideología” en el sentido en que la entendían los ilustrados: el hecho de que lo que nosotros pensamos o creemos saber no es sino un reconocimiento de un saber que está en otro lugar (en el ambiente, en los libros o como pensaban los ilustrados, en las conspiraciones de los “curas y tiranos”). Esto tiene dos consecuencias: Leer el resto de esta entrada »

Después de Thatcher. El giro neoliberal y la crisis de la socialdemocracia

Reseña de: Paul Hirst, After Thatcher. London: Collinposter12mar79_629s, 1989.

After Thatcher, de Paul Hirst, es un auténtico documento, de grata lectura en estos tiempos de crisis del pacto social neoliberal en Europa. After Thatcher comienza planteando un problema muy importante: ¿existe el thatcherismo como una ideología hegemónica que ha cambiado el modo de pensar de los británicos y les ha convertido en individualistas y en firmes seguidores de la teoría del liberalismo económico? Esta era la tesis de los teóricos del Patido Comunista británico y de su revista, Marxism Today. Paul Hirst polemiza con esta postura fatalista, argumentando inteligentemente contra una extraña tendencia en el comunismo post-gramsciano, y en lo que fue la nueva izquierda, a dar una excesiva importancia a la hegemonía, al consenso, a la ideología dominante entendida como falsa conciencia y como ideología de la clase dominante. Según Hirst, el votante de clase obrera es mucho más pragmático, y en absoluto tan permeable a la ideología conservadora. En realidad, persiste en ellos una conciencia sobre la empresa como un cuerpo público con obligaciones sociales (p. 26). Pero los laboristas no fueron capaces de articular esa ideología que les era favorable. Los conservadores ganaron las elecciones con Thatcher por un cúmulo de razones, entre las que se cuentan el injusto sistema electoral y la carencia de alternativas electorales creíbles. Leer el resto de esta entrada »

El Euro y la crisis en España. Debate con Alberto Montero

monteroEl pasado 13 de febrero, la Secretaría de Formación del PCE de Málaga organizó una charla del economista Alberto Montero Soler en el centro social Marcelino Camacho (C/Cerrojo, 44). Alberto Montero es profesor de Economía Aplicada en la Universidad de Málaga. Lleva años analizando la construcción europea y la moneda única, y advirtiéndonos acerca de la Europa construida por el capital en beneficio de sus centros económicos y en perjuicio de las economías periféricas y, por consiguiente, de sus pueblos.

Alberto Montero se define como uno de los economistas críticos que (junto con Pedro Montes) niegan que existan alternativas dentro del Euro, el cual constituye un proyecto económico inviable para la periferia europea, y un corsé para cualquier movimiento político alternativo (pues impone excesivos límites a la política monetaria y fiscal, por ejemplo). La actual UE y su moneda única sólo dejarían espacio para políticas meramente paliativas, no transformadoras. En este aspecto, nos advirtió de que evitásemos caer en la trampa de un “cuanto peor mejor” que consideraría, falsamente, que esta situación insostenible traería consigo un deterioro institucional que jugara en favor de la alternativa política de izquierdas encarnada por IU. Leer el resto de esta entrada »

El problema de la representación política y el control democrático de los representantes electos (y de sus empresarios no electos)

Si eres comunista, ¿por qué tienes un iPad? El argumento anticomunista de barra de bar por excelencia, residuo de la tradición ética judeocristiana, denota un simple error categorial: el socialismo no es una ética individual que predique el reparto de los bienes entre los pobres (cosa que los cristianos raramente hacen), sino una política que propone el control democrático y popular de los medios de producción. Éste debe asegurar el reparto de los productos de acuerdo con el trabajo individual, así como la redistribución igualitarista de la riqueza por medio de las instituciones, que proveerán ayudas directas e indirectas (salario indirecto en forma de servicios públicos) a los incapacitados para el trabajo, a los estudiantes, etc. En este sentido, el socialismo no es un cristianismo, y el socialista no tiene que hacer voto de pobreza.

Ahora bien, las cosas son mucho más complicadas, y aquí nos encontramos con un problema doble: Leer el resto de esta entrada »

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